
Gignac decide el Clásico Regio en el último suspiro y firma otra noche histórica con Tigres
El Clásico Regio tuvo un cierre digno de su historia. Cuando todo parecía encaminarse a un empate sin brillo, apareció el máximo goleador de Tigres para escribir otro capítulo memorable en el futbol mexicano.
Gignac rompe el silencio y decide el clásico
Durante gran parte del encuentro, el duelo entre Tigres y Rayados de Monterrey estuvo marcado por el orden defensivo y la cautela de ambos equipos. Las oportunidades fueron escasas y el marcador permaneció intacto mientras la tensión crecía en el Estadio Universitario.
El primer gran protagonista de la noche fue Rodrigo “El Búfalo” Aguirre, delantero de Rayados, quien celebró en dos ocasiones lo que parecían ser los goles que abrirían el partido. Sin embargo, la revisión del VAR terminó anulando ambas anotaciones por fuera de lugar, apagando momentáneamente la ilusión del conjunto albiazul.
Con el reloj consumiéndose y el empate sin goles dominando el escenario, el partido parecía destinado a cerrarse sin emociones. Pero los clásicos suelen guardar espacio para los momentos históricos.
Fue entonces cuando, al 90+1’, apareció André-Pierre Gignac. El delantero francés encontró el balón dentro del área y no dudó: con un remate certero mandó el esférico al fondo de las redes, desatando la euforia en el Universitario y sellando el 1-0 definitivo para Tigres.
El gol tuvo un significado especial. En lo que se perfila como su último Clásico Regio, Gignac volvió a marcar diferencia ante el máximo rival y reafirmó su legado con el club felino.
Además, el histórico atacante alcanzó 190 goles en la Liga MX, cifra con la que empató a Sergio Lira en el noveno lugar de los máximos anotadores en la era profesional del futbol mexicano.
Una noche más para la historia del Clásico Regio… y para la leyenda de André-Pierre Gignac.
