Columna Rayada: Rayados y la Cuerda Floja

Columna Rayada: Rayados y la Cuerda Floja

La paciencia en el fútbol es un lujo que pocos pueden permitirse, y en Monterrey, parece que se está agotando. Lo de Rayados ante Xolos no fue solo una derrota más, fue una de esas caídas que desnudan carencias y encienden alarmas. No importa cómo lo disfracen, perder en casa contra el último lugar de la tabla después de una Fecha FIFA que les dio tiempo para ajustar detalles es, sin duda, un fracaso rotundo.

Los dirigidos por Martín Demichelis no solo dejaron escapar tres puntos, sino que dejaron escapar la confianza de su gente. No es un secreto que la afición está harta de la irregularidad de su equipo, de esa versión bipolar que puede competir contra los mejores, pero también hacer el ridículo ante los peores. Sin Sergio Ramos en la defensa por suspensión, el equipo volvió a exhibir fragilidad y desconexión en los momentos clave.

El partido fue una repetición de lo mismo: oportunidades desaprovechadas, errores defensivos imperdonables y un equipo que parece más preocupado por la posesión que por la contundencia. Tijuana, un equipo con menos plantel y menos recursos, fue más efectivo y más inteligente. Golpeó cuando tuvo que golpear y supo resistir cuando Rayados, con más corazón que ideas, intentó reaccionar.

¿El resultado? Un 2-1 que duele. Y duele porque Monterrey sigue sin despertar, porque el discurso del «proceso» se desgasta cuando las formas y los resultados no llegan. Duele porque el equipo se complica solo y ahora la liguilla directa parece un espejismo. Duele porque la afición, esa que nunca falla, volvió a salir del Gigante de Acero con más dudas que certezas.

Pero lo más preocupante no es la derrota en sí, sino la reacción —o mejor dicho, la falta de reacción— de la directiva. Mientras la afición ya pide la cabeza de Demichelis, la cúpula albiazul ha optado por mantenerlo en el cargo, apostando a que el equipo todavía puede recomponer el rumbo. ¿Será una decisión acertada? Solo el tiempo lo dirá.

Lo cierto es que este Monterrey está al borde del abismo y la paciencia se está acabando. El próximo partido contra Chivas será una prueba de fuego. Si Rayados no muestra señales de vida, el margen de error desaparecerá por completo. Y entonces, la directiva tendrá que decidir si sigue esperando o si, de una vez por todas, toma el volante antes de que sea demasiado tarde.

¿Y tú, aficionado albiazul, crees que aún hay esperanza o es momento de un cambio radical?

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